SUSTENTABILIDAD

Bodega Atamisque se encuentra en un predio que contiene un área considerable de vegetación nativa
que promueve el progreso económico, social y cultural de nuestra región
a través del respeto de nuestro ecosistema y la calidad del medio ambiente.

Se contribuye a generar un corredor ecológico entre áreas naturales de la zona.

Son esas prácticas sustentables, por medio de tratamiento y uso consciente del agua
lo que contribuye a mejorar la relación con el medio ambiente.
Toda la bodega apunta a desarrollar sus actividades dentro de un marco de sustentabilidad
y sostenibilidad que aseguren nuestra permanencia en el tiempo.
Para ello la bodega ha implementado un cronograma de mejora continua
en el medio ambiente con los esfuerzos e inversiones que ello trae aparejado.

Además, los senderos de vegetación natural alrededor de la bodega, con identificación de la flora autóctona,
es irrigado por los efluentes de la planta de tratamiento que nos permite desarrollar un turismo
que hemos dado a llamar “EcoEnológico”, en donde el turista se involucra
no solamente en el aprendizaje del proceso de vinificación
sino también en la apreciación de nuestra flora nativa y el cuidado del medio ambiente.

Y todo se trabaja con instituciones educativas y en particular con la Dirección General de Escuelas
de la Provincia de Mendoza, para transmitir a las próximas generaciones la importancia
y la relevancia de estas temáticas y acciones en nuestro medio ambiente.

La bodega tiene una capacidad de 1.000.000 litros, fue concebida siguiendo el principio de gravedad, a fin de que el proceso de elaboración tuviese una cadencia en sus sucesivos pasos sin necesidad de utilizar bombas

La Bodega por dentro
El diseño arquitectónico fue confiado al prestigioso Estudio Bormida & Yanzón.
Algunas ideas novedosas del techo de lajas de San Juan, típico de las regiones montañosas de los Alpes franceses e italianos, siendo una novedad para una bodega a nivel mundial.

Sala de barricas
El equipamiento del sector de elaboración se dispone de la mejor tecnología con pequeños tanques de acero inoxidable y prensa neumática Buche Vaslin de última generación. Para la crianza que se realiza en barricas, se han seleccionado las de mejor origen, provenientes de los célebres bosques de roble de Francia
(Vosges, Allier, Nevers).

Después se llena el tanque de fermentación, sin haber realizado el desplazamiento de la materia prima mediante bombas. Concluida la fermentación (15 días) a temperatura controlada, se deja en contacto los orujos con el vino nuevo durante un plazo que puede variar de 10 a 15 días. Para las líneas Catalpa y Atamisque el vino de gota sigue
su crianza en barricas francesas durante 12 a 16 meses, con el fin de adquirir opulencia y complejidad.

Para las uvas blancas los racimos enteros previamente seleccionados alcanzan la prensa neumática, que al
expandir suavemente la membrana comprime las uvas contra las paredes obteniendo el mosto (jugo) que
desciende al nivel inferior en tanques de acero inoxidable para la línea Serbal y en barricas para los Catalpa y Atamisque, para realizar la fermentación en ellos. Concluida la fermentación, continúa el proceso de crianza en las mismas barricas durante un año aproximadamente.

En general los vinos producidos en esta zona tienen una alta acidez, lo que se considera muy bueno para la elaboración de los vinos blancos base para espumantes.